La peligrosa falacia “Internet no está regulada”
Si bien el mensaje acerca de que se necesita un Nuevo Derecho fue expresado por estos lados de una manera enfática, entiendo que debe dotarse a ese mensaje de un poco de prudencia, para no alimentar a la falacia más común de los últimos tiempos: “Internet no está regulada“.
Trato en este post de reflejar las oportunidades que brinda nuestro derecho vigente. Es cierto que la falta de adaptación a las nuevas realidades es preocupante, y más aún en el sistema continental (Europa y Asia Continental y todo Latinoamérica). Es importante evitar la citada falacia, sobre todo porque entiendo que le da pie a otras de menor calibre pero igual gravedad:
- Falacia del anonimato y la impunidad. Funcionan las 2 caras de la moneda al mismo tiempo, por el exceso de confianza y desconocimiento de parte de las víctimas que se retroalimenta con la percepción de impunidad de los estafadores o delincuentes.
Sobre esto, mi humilde aporte pasará por analizar Casos Jurisprudenciales, Avisos Legales de sitios, etc. Si logramos avanzar unos pasos en tomarnos en serio (usuarios, emprendedores y administradores de sitios) los Términos y Condiciones me habré dado por satisfecho.
- Falacia de la Informalidad de la Economía en Internet. Es muy común confundir juventud, frescura, agilidad, versatilidad, capacidad de adaptación, nuevos modelos de negocios con informalidad o falta de necesidad de adaptación legal.
A esta altura y con lecciones ya aprendidas suena ocioso (ejemplos hay miles) decir que los emprendedores en internet generan consecuencias legales permanentemente, que obtienen derechos patrimoniales (intelectuales, marcarios, de imagen, de reputación, dominios) y, como en toda actividad económica, pueden afectar derechos de terceros.
Posiblemente quepa un “mea culpa” para los profesionales jurídicos que, en líneas generales, no hemos podido demostrar comprensión sobre los nuevos modelos de negocio y en que podemos agregar valor a la cadena (a esto me intentaré abocar, analizando casos particulares desde el blog, en el futuro).
Como conclusión, entiendo que es importante destacar el modo en que una herramienta jurídica milenaria, el Contrato reviste cada vez mayor utilidad aún a pesar de los cambios de paradigma.
Observar un Derecho incapaz de ofrecer respuestas en muchas de sus regulaciones convierte a los acuerdos de voluntades en un recurso ineludible y me llevará a dedicarle mucha atención a contratos que regulen las diferentes relaciones en la web.
En síntesis, es peligroso creer que por no haber un buen sistema legal, internet no está regulada. Y mientras este Nuevo Derecho se crea, hay que recurrir a los Contratos!